La neta es que desde que estaba chamaco-adolescente quise ir a un mundial, y finalmente se me concedió y pues les cuento que fui a este mundial de Rusia... en mi imaginación claro, y viendo al Martinoli y al Dr. García.
El primer partido contra Alemania nos ilusionó un chorro, no
cualquiera le gana a Alemania, solo nosotros, y los Coreanos claro, que dicho
sea de paso nos tiraron un paro del tamaño de China, pero pues que les digo, es
como cuando alguien te pide que abras la tapa rosca de su refresco pero cuando
la giras para abrirla, ya estaba medio abierta, así más o menos le dejamos la
victoria a los Coreanos, los Alemanes traían ya el ánimo bajo por haber perdido
contra México… y por jugar Fortinite toda la noche, pero en fin, el mérito fue
grande.
Para cuando llegamos al partido contra Suecia, habiéndole
ganado a los coreanos, entramos a la cancha como cuando en la película El
Gladiador, Máximo, entra creyéndose Deus, sin embargo el equipo mexicano entró
también muy ansioso y tómala, sabemos el resto, pasamos con ayuda de nuestros
hermanos coreanos ¡coreano, hermano , ya
eres mexicano!, y ahora ellos no solo nos abrieron la taparosca, sino que nos
dieron de beber en la boca y nos invitaron unos taquitos al pastor, que rico.
Y pues pasamos.
Sin embargo pienso que cuando llega ese trago amargo de la
derrota ante Brasil, nos volvemos a preguntar, ¿POR QUÉEEEEE?, ¿WHY THE RITO?
¿PORQUI? ¿PORCUAAAAAA?, porque siempre nos quedamos en octavos, llegamos con la
actitud, pero cuando se llegó el momento de los catorrazos, falta la imaginación,
la creatividad, la inventiva, la mesura.
Y vimos por la tele, o viajando hasta Rusia con nuestra
imaginación, a un equipo de Croacia, que llegaba a la gran final, y a más de
uno nos puso a pensar, ¿Qué en nuestro país de ciento y pico millones de
habitantes no hay tal calidad como para llegar a una final?, Croacia es país
pequeño (con un gran mérito, de hecho personalmente apoyé a la selección de
Croacia, y hasta me puse una playera del Tecos en la final).
Algo sucede, está claro, México tiene para más, es posible,
muy probable, que haya alguien mejor que el Chicharito jugando en los campos de
tierra, es muy probable que haya alguien que la pueda romper de titular en un
equipo grande de Europa, es muy posible que haya una selección mexicana
alterna, que aún no vemos, que aún no llega, que aún no se le da la
oportunidad, que es mejor que la que tenemos aquí, es muy probable… hay algo que está mal, sin embargo, mientras el
negocio del futbol deje el suficiente dinero en México, nos limitaremos a ver qué
sucede después y no habrá una autocrítica, ni acciones de raíz, no se aspirará
a más, y quizá lleguemos un día a algo importante pero no como fruto de una
reforma del futbol mexicano.
